Me llamo Marta. A mis 31 años soy Licenciada en Historia del Arte y, si todo sigue como hasta ahora, en Junio podré decir que soy maestra, ¡por fin!
Creo que muchos de los que me conocen cuando les dije que iba a estudiar magisterio se sorprendieron, posiblemente pensaron que estaba un poco loca o que lo hacía por tener más vacaciones o que más me valía buscarme un curro, pero aquellos que me conocen bien, muy bien, me dijeron: "lo que no sé es porque no lo has hecho antes, vas a ser una profe genial." Ojalá tengan razón.
Cuando buceo en mi memoria de repente me veo con mis 17 años, en 3º de BUP, en la clase de ciencias puras porque yo quería ser médico a toda costa; sin embargo la física me lo impidió y terminé en letras mixtas, porque he de reconocer que si no estaba destinada a ser médico quería desterrar las mates y la física de mi vida cuanto antes.
Así terminé el cole, hice Selectividad y alcancé una nota media de casi un 8. Siempre me ha gustado estudiar, he sido una persona curiosa que quería saber porqué las cosas sucedían o tenían que ser de esa forma y eso ha sido una gran suerte.
Recuerdo el papel de las 25 opciones que había que rellenar para entrar en una facultad de la Complutense; ¡25! Y lo peor es que yo rellené las 25 opciones... No creo que con 18 años uno esté preparado para elegir la profesión de su vida y lo que es peor aún, nadie me contó cómo era el mundo laboral real. Yo no soy una de esas personas que se conforma con trabajar 8 horas por un salario aunque sea muy bueno; necesito sentirme bien con aquello que hago e intentar hacerlo mejor cada día. Creedme, he estado 5 años en un trabajo que no me gustaba y esa situación casi acaba conmigo.
¿Qué más puedo añadir a mi trayectoria profesional? Trabajar para dos empresas importantes, muchos cursos de especialización, idiomas,... un buen currículum que en los días que corren no sirve para casi nada.
No me arrepiento de haber estudiado Historia del Arte, es una carrera preciosa, conocer la historia de la humanidad a través de los ojos de los que vivieron en ella, de sus testimonios reales que se pueden palpar y sentir gracias al talento de los artistas... imaginarme a Goya pintando el 2 de Mayo, o a Monet viviendo en Paris en 1900,... para mí es algo fascinante pero dedicarme a ello profesionalmente no lo ha sido tanto.
Así que menos mal que la vida a veces te da segundas oportunidades...
¿Qué por qué quiero ser profesora?
Pues por dos motivos:
El primero, porque me encantan las personas.
El segundo, porque soy optimista.
Intentaré que mis alumnos se conozcan a sí mismos, que sean curiosos y ambiciosos de sabiduría en sus vidas, que no se conformen y que piensen que ellos son los únicos responsables de sus actos.
Nuestro tiempo en el mundo es limitado, únicamente nosotros podemos decidir cómo queremos vivirlo.